domingo, 10 de febrero de 2013

CAPITULO 1

Domingo 16 de Julio.
Era la primera vez después de todo un año, que podría volver a comer en un bufete, m... Con lo bueno que está la comida, y encima el poder comer todo lo que quieras. 
Haciendo cola para poder coger un poco de paella, volví a ver al chico, quería hablarle, pero estaban mis padres cerca y no quería que me vieran, ya habrá una tercera. 
La comida estaba buenísima, me llené y con suerte pude ir un rato al gimnasio después de unos cuantos minutos. Conocí a dos chicos, pero eran más pequeños que yo, tenían doce y trece años, eran muy majos y muy divertidos, aunque me ilusionaba más conocer a alguien de mi edad.
Después de estar un rato en la piscina con Adrián y Rafa, los chicos que conocí, tocaba la hora de ducharse y arreglarse un poco para bajar a cenar, quien sabe, quizás volvería a ver a ese chico y mejor que me vea algo guapa.
Que mala suerte tuve, no le vi. ¿Y si ya había cenado y estaba por el hotel? ¿Y si estaba en su cuarto viendo la televisión? ¿Y si ya se había ido del hotel y no le volvería a ver?
Eran muchas preguntas por responder..
De repente sonó mi móvil, era un Whatsapp de Adríán. 
Oye, Erika, baja a recepción que he conocido a unos chicos muy majos.
¿Unos chicos muy majos? ¿Quienes serían? ¿Y si era el chico aquel, que vi dos veces? Que nerviosa estaba. 
Bajé por las escaleras y llegué en seguida a recepción.
Vi al pequeño Adrián sentado en un sillón, atento, para ver por donde llegaba.
- Aquí estoy. -Dije nerviosa.
- Mira, este es David o 'Negro'. -Dijo Adrián
- Encantada. - Al principio no entendía porque eso de David o 'Negro' la verdad es que no era negro, sino de piel oscura.
- Encantado. - Dijo Negro.
- Y este es David. - Dijo Adrián.
- Encanta David. - Dije, ahora entendía porque al presentarme al primer David, añadió eso de o 'Negro'.
- Encantada Erika. - Dijo él.
- A ver si viene el otro. -Dijo Adri. Me gustaba más llamarle Adri que Adrián, aunque faltasen dos letras en su nombre.
- Mira por ahí viene, es que fue a por algo de beber. - Dijo Negro.
- A guay, yo vine con previsiones y me traje una botella con Monster.
- Mira Erika, este es Seca.
Levanté los ojos del móvil para conocer al nuevo chico. Y fijo que estaréis pensando, seguro que es el chico que viste dos veces, y tenéis razón, no os equivocasteis.
- ¿Seca? -Pregunté extrañada. - ¿De dónde viene ese nombre? -Pregunté.
- De Jose Carlos, pero me llaman Seca. - Dijo él.
No me lo podía creer, el chico al que vi dos veces estaba ahora mismo hablando con él, conociéndole. No sabía que decir.
- ¿Quieres algo de beber? - Dijo él.
- Gracias, estoy servida, pero si lo llego a saber no habría bajado nada para beber.
A partir de ese momento, empezamos a hablar los dos solos y nos olvidamos del grupo. Nos dimos todas las redes sociales que teníamos los dos en común, pero empezamos a hablar por Whatsapp para quedar por el hotel con los demás y no aburrirnos con nuestros padres.
- ¿Por qué no vamos a la sala de juegos? - Dijo David.
Fuimos todos a ver como jugaban al billar, era un juego que me ilusionaba, pero no era mala, era lo siguiente.
- Erika, ya es tarde, vamos a dormir que mañana hay que levantarse pronto.
Me despedí de todos, con muchas ganas de que llegase mañana para pasar un día entero con ellos, y bueno, para que me entendáis, con 'ellos' me refería a él.

Lunes 17 de Julio.
Me desperté con una sonrisa en la cara, y encendí el Wifi en el móvil, y sin pensar lo que podría pasar envié un Whatsapp a Seca.
Buenos días. 
¿Por qué lo haría? ¿Y si no me contesta? ¿Y si piensa que son rara? ¿O una acosadora? ¡QUÉ HE ECHO! Dios, me voy a vestir y así me olvido de esto durante unos minutos.
Me levanté de la cama y fui a por una camiseta, no hice más que tenerla en la mano cuando me sonó el teléfono, era un Whatsapp.
Buenos días guapa.
¡ERA ÉL! Era Seca, me había enviado exactamente eso. ¿Le gustaría de verdad?
Bajé a desayunar con una sonrisa de oreja a oreja, estuve hablando con él un buen rato, pero hubo algo... Bueno o malo, no sabría definir lo que pasó con exactitud.
Estaba a punto de irme al mercadillo con mis padres cuando recibí un Whatsapp suyo que decía.
Bueno, ¿y te gusta alguno del hotel?
¿Qué podía decirle yo ahora? ¿QUÉ HAGO? Me calmé por un momento y pensé en los consejos que me dieron mis amigas, gracias a eso encontré la respuesta perfecta y la manera de dejarle rallado hasta mi llegada al hotel.
Bueno, alguien hay, si que hay una persona que me ha gustado, luego hablamos que me voy a dar una vuelta con mis padres. Un beso.
¿Qué habría pensado? ¿Lo habría echo bien? Para saberlo, tendría que esperar hasta la vuelta al hotel, espero que sea enseguida. 

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